Limpiar tus lentes parece tarea fácil pero, ¿realmente lo es? Sin darnos cuenta, al no limpiar nuestros lentes de forma adecuada podemos causar daños que los convierten en un objeto no óptimo para la vista ya que, justamente, la limitarán y podrán producir mayor daño que beneficio. Al momento de recibir un nuevo par de lentes de contacto el oculista procurará exponerte la mayor información posible respecto al mantenimiento y cuidado de los mismos, incluso mostrarte manualmente la forma correcta de limpiarlos; no obstante, siempre puede suceder que dicha información no sea suficiente, se olvide o simplemente sea necesario tener una guía extra para llevar a cabo un cuidado responsable. Para evitar esto te presentamos algunos consejos, actividades que sólo llevan unos minutos y que es posible aplicar para la limpieza de estos artículos tan importantes para nuestro quehacer diario.

Higiene antes que nada y ante todo

La Academia Americana de Oftalmología revela que la falta de higiene en nuestras manos es un factor constante de contaminación en los lentes de contacto y uno de los motivos principales en el tema de infección hacia tus ojos por los miles de microbios y bacterias que contienen. Antes de manipular los lentes lava tus manos con jabón neutro (de preferencia antibacterial y no utilice jabones a base de aceite o perfumados), sécalas con una toalla que no deje restos de tela o pelusa, y cerciorarte que no haya sucedido así en el caso contrario. En otro punto, por simple que puedes parecer, nunca uses saliva para limpiar tus lentes. La boca posee una alta concentración de bacterias y microbios, así que, ¡imagina eso en tus ojos!

Kits de óptica

El consejo más responsable que podemos dar para el cuidado y mantenimiento de tus lentes es comprar un kit en las respectivas ópticas de servicio. El kit contiene uno o varios pañuelos y líquidos especiales  – te recomendamos adquieras el kit en la óptica que te otorgó tus lentes ya que ellos conocerán con detalle el tipo de cuidado necesario para tu tipo de lentes -. Utilizando este método no sólo se limpian los lentes sin rayarlos, sino que además, evitas que se contaminen. Igualmente sugerimos que al realizar la compra solicites una capacitación por parte del personal de la óptica en cuanto a limpieza y mantenimiento de tus lentes, así como el uso de los distintos artículos del kit.

Técnica del “frote y enjuague”

El método más práctico para limpieza es considerado el método de “frotar y enjuagar”. Éste consiste en frotar tus lentes de contacto con una solución desinfectante, siempre nueva, de 5 a 20 segundos utilizando la yema de los dedos, evita tocar las lentes con las uñas ya que, aparte de estar afiladas, son un refugio de gérmenes y suciedad. Luego, enjuaga los lentes con la solución multipropósito. Investigadores han llegado a la conclusión de que este método continúa siendo el mejor para mantener el lente libre de microorganismos, incluso con los sistemas de limpieza que indican: «no es necesario frotar».

¿Agua con jabón?, no gracias

Aunque pudiera parecer una forma adecuada y en ocasiones recomendada de limpieza, si usas agua para limpiar tus lentes el riesgo de microbios y minerales amenazantes para tus lentes es alto. ¿Por qué? Porque el agua de la llave contiene cloro, minerales y partículas metálicas que pueden dañar tanto los lentes como el ojo. Igualmente el agua contiene microorganismos que pueden provocar serias infecciones oculares. El agua purificada o destilada no desinfectan los lentes de contacto óptimamente. Recuerda que el lente será un incubador de estos elementos durante todo el tiempo que este en contacto con tu ojo.

Limpieza en el estuche de tus lentes

Sabemos lo importante que es mantener limpios los lentes de contacto, sin lugar a dudas, pero ¿empleamos el mismo cuidado para su estuche? El estuche de tus lentes necesitar tener el mismo nivel de limpieza que sus lentes. Lava los estuches después de cada uso, enjuague el estuche con una solución multipropósito, no agua, y luego, deja que la caja vacía se seque sola al aire libre sobre un paño limpio, abierta hacia abajo. No utilices estuches agrietados o dañados y evita dejarlos en el baño o lugares cerrados donde pueden acumularse gérmenes, hongos o moho. La Academia Americana de Oftalmología recomienda cambiar el estuche para tus lente al menos cada tres meses.

Soluciones líquidas de limpieza

No traspases la solución de limpieza de tus lentes de contacto, o del estuche de tus lentes, a otros envases más pequeños, por práctico o sencillo que parezca, ya sea para algún viaje o para almacenamiento, porque se perdería la esterilidad de la solución. Hay que guardar el bote de la solución de limpieza con la tapa bien cerrada y buscar evitar el contacto con superficies, objetos o cualquier otro elemento mientras se utiliza, así mismo que no le entre la mínima partícula ya que puede modificar su calidad estéril. Te recomendamos, cada vez que se realizará la limpieza y el uso de la solución, hacerlo en un lugar cerrado, seco y con los menores agentes externos que puedan contaminar la solución, como tu recámara o un estudio de estancia; evita los espacios abiertos y públicos, cocinas o el baño. En caso de que necesites limpiar tus lentes de contacto cuando estás fuera de casa, te recomendamos el uso de Prolub® Oftteno que limpia tus lentes sin tener que quitártelos.

Siempre lee las instrucciones y síguelas

La variedad de tipos de lentes es tan diferente como los distintos tipos de ojo, por lo que recomendamos verificar tantos las instrucciones de uso del fabricante así como las de tu especialista que te trata con base a tus necesidades para llevar un adecuado mantenimiento. Utiliza sólo productos de cuidado recomendados por tu médico y sigue cuidadosamente las instrucciones: de los lentes de contacto, de la solución para la limpieza de los lentes, de las instrucciones del estuche y de la solución para la limpieza del estuche. Hay que recordar que estos elementos individuales conforman un sistema diseñado para procurar el mantenimiento y limpieza de los lentes y sus productos, con la única finalidad de proteger tus ojos, tu vista, y al final, tu salud.

Ahora ya sabes cómo cuidar tus lentes de contacto blandos. El cuidado de tus ojos y tus lentes son muy importantes para que disfrutes de la vida ¡sin preocuparte por nada más!