El diseño que rodea la visión de nuestro entorno es tan maravilloso que nos regala tonalidades sencillas, y a la vez compuestas. Un anaranjado de la tarde o el morado antes del primer rayo de sol con colores pulcros, que siempre pueden quedar en la memoria, pero, puede suceder que en ocasiones se conviertan el algo borroso o impreciso. Afortunadamente ante esto, las soluciones oculares cada vez son más prácticas, más eficientes, y en general mejores. El lente de contacto siempre será un maravilloso aliado en tu goce estético diario y el desarrollo de tu día, y dentro de estas maravillosas opciones tenemos los lentes de contacto blandos.

Este tipo de lentes se adaptan a la forma de tu ojo. Su textura es parecida casi a la de un gel o una fina capa de aire, son delegados y cómodos de usar y, sumado a eso, tienen la virtud de permanecer en su lugar; es por esto que se convierten en una excelente opción para las actividades diarias de nuestros días que implican movimiento o un estilo de vida activo, y del mismo modo para actividades referentes al deporte. Son hidratados, lo cual significa que el agua forma parte de sus componentes permitiendo pasar el oxígeno al ojo, básico para el correcto funcionamiento del ojo y de tu visión. Su empleo en términos físicos es para corregir limitantes visuales como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo; no obstante, siempre será prioridad consultar con tu médico oftalmólogo qué tipo de dioptría (medida de refracción o potencia de tu ojo) tienes en tu visión para tener un acertado diagnóstico y empleo de solución visual, esto lo comentamos porque no toda visión es apta para el empleo de lentes de contacto blandos.

Los lentes de contacto blandos son siempre desechables, es decir, no existen lentes permanentes lo que significa que el mayor tiempo que una persona puede utilizar sus lentes de contacto es un año. Existen tres tiempos de opción para su reemplazo de manera general: el ya mencionado remplazo anual, el mensual y el de uso diario o único. Hay marcas que ofrecen distintos materiales en tiempo y reemplazo, y en ocasiones el mismo producto viene en diferentes versiones con la finalidad de poderse adaptar a cada una de las necesidades de cada persona. Los más vendidos son los de reemplazo mensual por comodidad, precio y facilidad de uso. Tienen una alta capacidad para transmitir el oxígeno del ambiente a tu ojo lo que resulta en un uso cómodo en el día y alto desempeño en ambientes ásperos. Sus formas vienen en varios diseños: esféricos para miopía o hipermetropía, y tóricos para el astigmatismo. Los lentes de uso diario son para usarse una vez y desecharse al final del día y, aunque parezca algo no tan lógico respecto a precio y uso, lo que se adquiere es la seguridad de que cada lente tendrá un 100% de esterilización en cada nuevo día de uso. Los últimos, los lentes de reemplazo anual, son los que más comprometen la salud del sistema visual debido a que tienen a acumular residuos de la película lagrimal, por su grosor transmiten poca cantidad de oxígeno y requieren mayor disciplina en su limpieza. Su uso esta siendo cambiado por los de periodicidad mensual y diaria. Atención, en realidad no existen lentes bimestrales, trimestrales o semestrales, así que habrá que tener cuidado en el tema.

Podemos resumir lo siguiente, las ventajas de los lentes blandos son:

  • Que son flexibles y cómodos.
  • Que son desechables ya sea en uso diario o extendido.
  • Amigables en su uso.
  • Se mantienen fijos en su lugar, para una vida activa o referente al deporte.

Es entonces que se puede formular la pregunta: ¿cómo puedo saber si necesito este tipo de lentes? Bueno, la respuesta es simple; si necesitas un lente amigable con tus ojos esta debe ser tu decisión: por ser tan delgados que realmente se sienten como una jalea; por permitir una fácil adaptación a tu ojo, es decir, son flexibles, cómodos y amigables para acostumbrase a ellos; y, por desechables, garantizan un mayor nivel de higiene y limpieza, lo que se traduce en salud. En general, es la opción práctica para tu vida diaria.