Muchas veces nos pasa que después de un rato sentimos resecos los ojos y el peor error que podemos cometer es ignorar esta sensación.
Los lentes de contacto blandos, tienen un alto contenido de agua, por lo que al final del día pueden llegar a resecarse, todo depende de nuestras actividades, nuestros hábitos en el trabajo, por ejemplo, que estemos expuestos a agentes externos que resequen las mucosas como el polvo, oficinas con aire acondicionado o calefacción, o el simple uso de estar expuestos a la computadora.
Algunos no sabemos cómo identificar esa sensación de resequedad de los lentes de contacto, por eso recomendamos estar siempre alertas a nuestros ojos. Cuando nuestros lentes de contacto están resecos, se produce una sensación de arenilla, hiperemia y molestias.
Debemos tener presente que al no hidratar nuestros lentes de contacto blandos, puede tener consecuencias severas. Si nuestros lentes de contacto nos dejan los ojos rojos, la visión borrosa o producen dolor, debemos visitar a un oftalmó logo, ya que se nos podría estar desarrollando una úlcera de córnea.

En ocasiones, al colocar nuestros lentes de contacto blandos, sentimos un ardor en los ojos, esta sensación puede ser producto de la suciedad que existe en él. Por eso debemos evitar a toda costa los siguientes hábitos:

  •  Usar saliva para limpiarlos
  •  Lavarlos con agua de la llave
  •  Usarlos por más tiempo de lo indicado
  •  Intercambiarlos con otras personas
  •  Dormir con ellos
  •  Reutilizar la solución de limpieza

Los lentes de contacto pueden llevar a la destrucción de las células de nuestra cornea si se usan de forma incorrecta. Su falta de limpieza puede provocar hongos, bacterias o amebas, provocando infecciones bastante serias como el orzuelo.

Pero, ¿cómo podemos cuidar nuestros ojos y evitar estos sí ntomas? Precisamente debemos hidratarlos cada vez que los sintamos resecos con un colirio lubricante. También es recomendable cambiar nuestros lentes de contacto según su vencimiento establecido, asimismo, cambiar nuestro estuche por lo menos cada 3 meses.
Según el nivel de resequedad que sintamos debemos aplicar de una a dos gotas de colirio lubricante. Prolub® Ofteno no sólo nos ofrece la comodidad de hidratar nuestros lentes de contacto blandos sin necesitad de removerlos de nuestros ojos, sino que además refresca, brinda un confort prolongado y limpia, previniendo la formación de depósitos y partículas irritantes.
Hidratar nuestros lentes de contacto blandos y ver por la salud de nuestros ojos es un hábito que debemos de tomar. Es muy importante que tengamos un colirio lubricante a la mano, ya que en muchas ocasiones lo podemos necesitar, para limpiar o hidratar. Cualquier duda que tengamos al respecto, debemos acudir y escuchar la orientación de nuestro oftalmólogo.