Estamos en vacaciones de verano, un momento para disfrutar de la arena, las alberca, las olas y el sol; sin embargo, si somos usuarios de lentes de contacto debemos extremar precauciones.

Te presentamos 5 hábitos para cuidarnos durante nuestra estancia en la playa:

  1. Ya que la playa suele tener un clima muy húmedo, es necesario guardar nuestro estuche de lentes de contacto en un lugar fresco. Si se expone a altas temperaturas nuestros lentes corren el riesgo de deteriorarse.
  2. Para la diversión en la alberca debemos recordar usar unas gafas de protección para que no entre agua a nuestros ojos, y un movimiento brusco las puede extraviar. También el agua clorada puede llegar a los ojos, lo cual según su estado suele provocar hasta conjuntivitis, ojos rojos, quemazón, entre otros síntomas.
  3. En caso de no contar con gafas protectoras, la recomendación es no traer puestos nuestros lentes de contacto.
  4. Cuidémonos con lentes de sol y un lubricante, en ciertas temporadas suele haber mucho viento y nos puede entrar al ojo cualquier partícula, polvo, arena, polen, sales etc. La ventaja de usar el lubricante Prolub® Ofteno es que no tenemos que quitarnos los lentes de contacto para aplicarlo cuando sintamos los ojos resecos.
  5. Ante la sensación de arenilla o alguna basura en el ojo, es importante remover nuestros lentes de contacto con mucho cuidado y acudir con un óptico-optometrista rápidamente. Mientras, debemos resguardarnos en la sombra y sin frotarnos los ojos.

 

Sigamos estos consejos y evitemos accidentes durante nuestra estancia en la playa. Mientras cuidamos nuestra vistas, estaremos pasando unas vacaciones de lujo.