En nuestro día a día, nuestra vista está alerta constantemente (ya sea en el trabajo, en la escuela y hasta en casa), pero algunos de nosotros podemos sentir molestias o resequedad en los ojos con frecuencia. Y es que este es el órgano que nos exige una constante hidratación, ya sea por nuestra misma lágrima natural, hábitos saludables o en casos especiales con lágrimas artificiales. Esto les sucede a personas de la tercera edad y a los jóvenes, en su mayoría a las mujeres.

 

A este padecimiento se le llama síndrome de ojo seco o enfermedad del ojo seco, y sucede cuando los ojos no producen suficientes lágrimas o éstas se evaporan demasiado rápido porque las glándulas sebáceas están bloqueadas o son anormales. Precisamente estas glándulas son las que despiden aceites que ayudan a mantener las lágrimas en su lugar.

 

El ojo seco puede tener como consecuencia que se nos sequen los ojos, se inflamen, se tornen de color rojo, podemos sentir ardor, tener mucho lagrimeo, que la visión se vuelva borrosa, que nos duelan los ojos o una sensación de tener una basurita. La condición también es conocida como queratoconjuntivitis sicca.

 

Debemos poner en claro que los ojos nunca se deben hidratar con agua natural, saliva o agua de la llave, ya que estos líquidos tienden a traer consigo bacterias y partículas que pueden dañar nuestra córnea al grado de provocar una infección.

 

Para poder darle una solución a este problema incómodo, te presentamos aquí los 10 factores por los que sentimos los ojos secos.

 

  1. Que vivamos en un lugar con clima caliente o con viento.
  2. Que padezcamos ciertas enfermedades crónicas.
  3. Que sea algún efecto secundario de algún medicamento que estemos tomando
  4. Puede ser por cambios hormonales.
  5. Por la edad (un tercio de las personas mayores de 65 años pueden tener este síndrome).
  6. Por usar lentes de contacto.
  7. Porque no estamos usando el lubricante correcto.
  8. Porque no parpadeamos lo suficiente.
  9. Por no proteger nuestros ojos al salir.
  10. Por alguna sensibilidad especial que tengamos en nuestros ojos.

 

Pero no hay de qué preocuparse, tomemos en cuenta estos hábitos y los resultados serán extraordinarios:

 

  1. Usar lentes de sol en exteriores
  2. Parpadear constantemente
  3. Tener un lubricante siempre con nosotros, ya sean unas lágrimas artificiales o si usamos lentes de contacto blandos aplicarnos unas gotas de Prolub® Ofteno a nuestros ojos cada que los sintamos resecos.
  4. Incluir en nuestra dieta alimentos ricos en grasas Omega 3 y aceite de linaza.
  5. Si usamos aire acondicionado o calefacción no dejar que nos dé directamente a los ojos.

 

En situaciones más graves debemos acudir con un optómetra de confianza, ya que si el síndrome no se trata puede provocar la cicatrización de la superficie del ojo, lo que nos lleva a la discapacidad visual.