El estrés es muy común hoy en día y más para los que nos quedamos encerrados en una oficina trabajando constantemente. Éste fenómeno viene del trabajo, de casa o situaciones repentinas. Nos ha tocado que por el estrés se despierten enfermedades y dolores musculares (sobre todo en la espalda), sin embargo, también se refleja en los ojos.

 

Al estrés visual también se le conoce como astenopía. Éste es un trastorno que cada vez es más común y su causa principal es el uso excesivo de los aparatos electrónicos, de hecho el 80% de aquellos que trabajan frente a ordenadores lo padecen. Las personas que se exponen a ambientes con poca iluminación también están propensas a padecerlo.

 

Esta condición se caracteriza por la sensación de fatiga ocular, por lo regular acompañada por una visión borrosa, dolor y poca capacidad para enfocar de cerca. Pero lo más alarmante es que no nos percatamos y no lo atendemos a tiempo, lo que puede traer consecuencias severas en cuanto a nuestra salud visual.

 

Estos son los 8 síntomas que podemos sentir al principio:

 

  1. Resequedad.
  2. Mareos.
  3. Lagrimeo excesivo.
  4. Picor o comezón.
  5. Hipersensibilidad a la luz.
  6. Dolor de cabeza.
  7. Conjuntivitis.
  8. Pérdida de visión.

 

Para evitar este problema, se recomienda descansar los ojos de la pantalla de cualquier dispositivo con frecuencia y mantener los ojos bien humectados. Por eso debemos de tener a la mano un lubricante efectivo. Las gotas de Prolub® Ofteno, hidratan, limpian y refrescan los ojos. Este lubricante se puede aplicar aún con lentes de contacto puestos, es bastante cómodo y evitará que nuestros ojos se resequen.

 

Démosle un respiro a nuestros ojos, nosotros también necesitamos un descanso de pantallas y dispositivos electrónicos. Recordemos que nuestro bienestar es lo más importante. Cualquier síntoma extraño en nuestros ojos por estrés ocular, debemos acudir inmediatamente con un experto para que nos dé el tratamiento adecuado.