Si ya nos decidimos por los lentes de contacto blandos, debemos de saber que una buena adaptación de los mismos, no solo se basa en las características morfológicas y refractivas de nuestro ojo, también se requiere de una evaluación que consta de seis pasos.

 

  1. Movimiento: muchas veces el lente de contacto puede quedar o muy apretado o muy flojo. Esto se comprueba haciendo un movimiento lateral y rápido del ojo, si el lente no se mueve es que está rígido, si se mueve demasiado es que está muy flojo y hay que encontrar uno que no esté tan plano. Otra prueba puede ser ayudarnos con nuestro párpado inferior a mover el lente para comprobar si se mueve con dificultad o se desvía completamente. Así definiremos cuál es la curvatura adecuada del lente para la forma de nuestro ojo.

 

  1. Centrado: nuestro lente de contacto debe cubrir toda la superficie corneal y a la vez debe de quedar completamente centrado, muchas veces puede que el lente de contacto sea muy pequeño para nuestra cornea por eso es necesario verificar que el diámetro y la curvatura sean correctas para que el lente permanezca centrado y adaptado a la cornea completa.

 

  1. Visión nítida: si vemos borroso o fluctuante puede ser por diferentes factores como: la determinación de parámetros, falta de humectación del lente, exceso de mucus, alteraciones en el parpadeo normal, astigmatismo residual, factores ambientales entre otros. Es muy importante que nuestros lentes de contacto se mantengan limpios y húmedos. Prolub® Ofteno es un lubricante para usuarios de lentes de contacto blandos, la ventaja es que se puede aplicar con los lentes de contacto puestos, limpiando e hidratando nuestros ojos para una mayor comodidad por más tiempo. Siempre debemos de contar con un lubricante vayamos a donde vayamos. Si el problema sigue probablemente es una cuestión de nuestro ápex (la punta de la cornea donde se hace la curva), puede que se encuentre o muy plano o muy agudo de manera que la curva del lente o no toca el ápex o está presionándolo.

 

  1. Retinoscopía: este es un examen que realizan los optómetras para verificar si no hay una distorsión. Una línea vertical de luz pasará por el ojo para detectar cualquier error de refracción de la retina. Esto definirá si somos candidatos para lentes de contacto.

 

  1. Queratometría: el queratómetro es un instrumento de medición que usan los optómetras para detectar algún error refracción del ojo, mediante la medición de la curvatura de la superficie exterior de la córnea. Esto también determinará si efectivamente podemos usar lentes de contacto.

 

Recuerda que este test lo debemos de realizar con nuestro optómetra, en todo caso necesitamos estar bien informados de por qué no nos queda bien nuestro lente de contacto y exigir un test de adaptación de lentes de contacto. Recuerda siempre cargar contigo un lubricante como Prolub® Ofteno para evitar enfermedades y mantener nuestros lentes de contacto en excelentes condiciones.