La higiene es sumamente importante en todos los sentidos, y más cuando se trata de los ojos, siendo estos una parte fundamental y delicada del cuerpo humano, con una vulnerabilidad sumamente alta a contraer todo tipo de infecciones y enfermedades. Por ello mantener la salud ocular siempre será el equivalente de mantener una excelente higiene.

Cuando una persona toca o frota sus ojos con sus manos, olvida que la mayoría de las ocasiones, los dedos guardan bastante suciedad y esta suciedad puede transportar bacterias, virus y hongos, provocando que se alojen en esta parte sensible, misma que con el tiempo, hace que las personas presenten sensación de cuerpo extraño, descrito como arenilla, e incluso hinchazón, ardor, enrojecimiento, secreciones, sensibilidad ocular, y resequedad.

No podemos dejar de lado el hecho de que cuando se usan lentes de contacto, los ojos se encuentran en un estado de sensibilidad más alta a los agentes dañinos que pueden alojarse con mayor facilidad en los lentes de contacto y, por consiguiente, la higiene de los usuarios de lentes de contacto deberá ser mayor; siguiendo las indicaciones del médico oftalmólogo, del optometrista, y también las recomendaciones del fabricante de la solución que habitualmente se ocupa para la limpieza de los mismos, así como el adecuado uso de lubricantes especiales como Prolub ®️ Ofteno en el caso de los lentes de contacto blandos.

Debemos modificar en todo momento los hábitos de higiene, el lavado constante de nuestras manos antes de tocar nuestro rostro y ojos, el uso de gel antibacterial cuando no se cuente con opciones de agua y jabón, evitar estar muy cerca de personas con padecimientos en los ojos; para evitar el contagio, no tocar los ojos con las manos sucias, evitar usar lentes de contacto, sin llevar sus respectivas instrucciones de tratamiento y limpieza.

Las enfermedades más comunes que pueden contraerse debido a la falta de una buena higiene son:

Conjuntivitis: Es una infección ocular altamente contagiosa, caracterizándose por la inflamación de una membrana mucosa que recubre el globo ocular. Se presenta con enrojecimiento ocular, puede causar costras, secreciones, molestias con la luz, visión borrosa, dolor, y sensación de cuerpo extraño

Blefaritis: Infección que afecta principalmente la piel de los párpados, los pacientes pueden cursar con sequedad ocular, secreción en el borde del párpado y pestañas, comezón, y costras entre las pestañas.

Orzuelo: Aparece como una protuberancia, muy similar a una espinilla al margen del párpado, suele ser bastante doloroso, causado por el acopio de ciertas bacterias en los folículos de las pestañas, o de las glándulas alrededor de las pestañas.  

Queratitis/ úlceras corneales: Es una infección en la córnea. Es muy importante que un usuario de lentes de contacto tenga en cuenta esta infección, porque muy frecuentemente se presenta cuando el uso de éstos es prolongado, o no se tiene una correcta higiene. Los pacientes pueden presentar disminución de la visión, dolor, enrojecimiento ocular, secreción, hinchazón del ojo y párpados. En ocasiones la perdida de la visión puede permanecer después de la resolución de la infección.

Dacriocistitis: Es la infección sobre el sistema del drenaje de la lagrima. Cuando los ojos se tocan constantemente con las manos sucias y las bacterias llegan al saco nasolagrimal, se presenta esta enfermedad, desarrollándose de forma interna y propagándose, evitando el drenaje de las lágrimas.

Si aparece alguno de los síntomas antes mencionado, será muy importante que visite a su oftalmólogo de confianza para el tratamiento y para evitar estos síntomas desagradables, hay que mantener en todo momento las buenas costumbres de limpieza para mantenernos saludables.