Muchas veces podemos pensar que los niños no son aptos para utilizar lentes de contacto, si bien esto conlleva a una mayor disciplina y constancia en los procesos de higiene, también depende mucho la disposición del niño para utilizarlos y la responsabilidad que conlleva. 

A partir de los 12 años, es una buena edad para que un niño pueda empezar a usar los lentes de contacto. Mediante una valoración previa del optometrista donde se tome en cuenta que los niños deben ser lo suficientemente capaces para llevar al pie de la letra las indicaciones y no pasar por alto en ningún momento los hábitos de higiene, disminuyendo de esta forma, el riesgo a padecer conjuntivitis u otros padecimientos cuyas consecuencias son graves por la falta de ésta. Aunque no existe una edad definida para su prescripción hay un gran porcentaje de pacientes menores de edad que los utilizan, muy pocos son menores de 8 años, la mayoría de los pacientes que usan lentes de contacto tienen entre 15 y 17 años, las niñas son las que se adaptan mejor a ellos.

Entre sus ventajas principales se encuentra mejorar la visión, entre otra de las ventajas, la autoconfianza que esto implica; el ya no ser objeto de “Bullying” tan común en las escuelas o los apodos que suelen poner a los usuarios de lentes con armazón, aunque en el caso de los niños, 1 de cada 5 son en los Estados Unidos de Norteamérica a los que se les prescriben, 

Los padres deben estar siempre al pendiente de los hijos y en la utilización de los lentes de contacto, se aconseja que todo el tiempo esté bajo la supervisión de ellos, con la finalidad de que los cuidados sean los debidos, porque se pueden registrar lesiones, infecciones, úlceras, supuración e incluso abrasiones en los ojos, hay que tomar siempre las precauciones en el manejo, como cuando se hace el frotado y desinfección del lente para evitar dañarlo, así como la debida protección externa de gafas protectoras cuando se va a practicar algún deporte.

Para evitar los riesgos en niños y adolescentes, se deben de seguir las instrucciones al pie de la letra, y se aconseja que sean lentes de uso diario, y que nunca se usen por la noche. Se debe verificar si el niño es candidato a su uso, porque si llegara a existir un caso de alergia, no es lo óptimo, esto también es recomendado para adolescentes.