El ser humano se caracteriza por su constante evolución y apropiación del entorno que le rodea, esto no es excepción cuando se trata de la salud ocular, un buen ejemplo de esto, son los lentes de contacto que se crearon a partir de una tecnología muy sofisticada en su momento, lo mismo que pasa con las gotas lubricantes como Prolub Ofteno. Sin embargo, el hombre y la tecnología no se detienen ahí. Cuando el hombre llega al espacio integra diversas tecnologías que resultan vitales para el desarrollo social, percibiendo con ello, diversas metodologías que son posibles de adaptar a los campos de estudio requeridos; esto ha sido posible desde hace mucho tiempo, puesto que dichos avances han servido para mejorar las condiciones de comunicación y la orientación de los sistemas electrónicos y de seguridad. Los avances van más allá de lo que imaginamos, toda esta tecnología, se puede utilizar para solucionar muchos problemas en nuestra vida cotidiana y los ojos no son la excepción. Por eso en este artículo, abordaremos en específico el tema de la tecnología espacial para reducir la ceguera.

¿CÓMO FUNCIONA LA TECNOLOGÍA ESPACIAL PARA REDUCIR LA CEGUERA?

Es en la Universidad de Murcia, España, dónde el profesor Pablo Artal, investigador pionero del uso de tecnologías ópticas para mejorar la visión humana, en colaboración con el doctor Bobby Qureshi, apoyados por el London Eye Hospital, tomaron los elementos más importantes de los telescopios de refracción, los que cuentan tanto con lentes positivos como negativos, para devolver un porcentaje considerable de visión a los pacientes cuya afectación ha sido determinante por la edad, estos ensayos clínicos se llevaron a cabo con personas de varios países en Europa, con un resultado favorable, pues muchos de ellos recuperaron un 40% de esta visión perdida, es importante mencionar que no existen hasta la fecha, tratamientos quirúrgicos o medicamentos para combatir este padecimiento.

Las lentes ioIAMD fueron creadas, precisamente para tratar de reducir el riesgo de ceguera, se colocan mediante una cirugía ambulatoria, en el saco capsular del ojo proporcionando una alta calidad en la imagen, son lentes fabricados con un material muy flexible, que además de mejorar la visión central, también mejoran la visión periférica.

En conclusión, los avances del pasado, propuestos hace cuatro siglos, por Galileo Galilei para ver los objetos más lejanos en el espacio, son adaptados en la actualidad, para quienes han tenido que pasar contrariedades con el paso de los años para que ahora, tengan la oportunidad de recuperar la visión y puedan volver a leer, conducir y apreciar detalles, lo que antes se utilizaba para ver los cuerpos celestes, ahora es un concepto trasladado a los ojos de muchos pacientes.